Apnea del Sueño y Ronquido

Nuestra labor es procurar la relajación muscular, prevenir los riesgos

Desgaste dental por stress

Tradicionalmente se ha dicho que los desgastes dentales se producen por stress; esto no es toda la verdad. El stress puede entenderse como algo parecido a la ansiedad, pero a veces el stress se genera dentro de la boca: piezas que no encajan bien en su posición correcta, empastes o fundas no bien ajustadas, etc. Otras veces los problemas del cuello (vértebras, músculos, etc.) inducen rotaciones de la cabeza (andar “cargado de espaldas”) que obligan a la mandíbula a adoptar posiciones no relajadas.

También problemas gástricos (acidez, ulcera, náuseas, vómitos repetidos, etc.) producen ácidos en la boca que desmineralizan el esmalte con mucha rapidez o pacientes con dietas hiper-ácidas; en este caso los desgastes aparecen en zonas de no masticación. Este tipo de erosiones también pueden aparecer en personas sometidas a ciertos tratamientos médicos durante largo tiempo.

¿POR QUÉ OTRAS RAZONES PODEMOS TENER DESGASTE DE DIENTES?

Es decir, que el hecho de que haya desgastes en la boca no siempre es sinónimo de “nervios”; a veces el tratamiento es visitar al especialista de estómago, al fisioterapeuta o al osteópata, por poner un ejemplo; otras veces el tratamiento es combinado, porque no solo son los síntomas dentales los que preocupan; a veces el síntoma principal es la cefalea tensional por apretamiento muscular mandibular, o por pérdida de altura en los dientes o en la prótesis.

EL TRABAJO PRINCIPAL ES EL DIAGNÓSTICO

Para ello podemos determinar desde la posición mandibular ideal, hasta el espacio libre de relajación muscular entre mandíbula y maxilar o cual es la eficacia masticatoria perdida; con todo ello establecemos un plan de tratamiento multidisciplinar para en el plazo máximo de 3 meses conseguir esa posición mandibular cómoda y efectiva: su posición de masticación SANA.

NUESTRA LABOR COMO DENTISTA

La labor del dentista en estos casos no solo es tratar los dientes afectados, también es procurar la relajación muscular, prevenir los riesgos en la articulación de la mandíbula, modificar los hábitos dietéticos, colaborar con el fisioterapeuta; el resultado final del tratamiento tienen que ser una masticación cómoda, relajada y eficaz.

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